LECTURA 1: OBJETO DE ESTUDIO DE LA
ÉTICA
Es
muy común confundir a la Ética con la moral, por ello algunas personas utilizan
ambos términos como sinónimos, lo cual es un error que debemos evitar para una
mejor comprensión del significado que tienen cada una en la vida humana. Por lo
tanto, es necesario que tengas claras las definiciones de uno y otro término.
La
moral es una forma de comportamiento específicamente humana (ningún otro
ser es sujeto de valoración moral, los animales y menos aún los vegetales son
“buenos o malos moralmente”). La moral se relaciona con actos en los
cuales entra en juego, la maldad o la bondad; a su vez, esto depende de
nuestros conceptos de lo bueno y lo malo, moralmente hablando; esto es: de la educación
y la cultura, entre otros factores. Todos los seres humanos en determinados
momentos o circunstancias actuamos moralmente bien o moralmente mal, y también
hacemos valoraciones de tipo moral, en ocasiones de acuerdo con nuestros
propios intereses, gustos o hasta estados de ánimo. Pero no todos nuestros
actos se inscriben en el ámbito moral, sino solamente aquellos relacionados con
lo considerado bueno o malo. Por ejemplo, el bañarse es un acto de higiene que
puede repercutir en nuestra salud o en ser aceptados por la sociedad y no tiene
que ver con lo bueno o lo malo, a menos qué: al hacerlo sea nuestra intención
molestar o causarle un daño moral a alguien. Otro ejemplo, ponernos una ropa
extravagante, no es ni bueno ni malo, puede ser de mal o buen gusto; a menos
qué lo hagamos con la finalidad de molestar perjudicar a alguien, pero se trata
fundamentalmente de algo estético (relacionado con la belleza o con el arte,
piensa en un actor). Las circunstancias también influyen, una persona
inconsciente o dañada de sus facultades mentales no podemos decir que sea buena
o mala; un niño que todavía no razona, no se considera moralmente bueno o malo.
Debes notar que se alude a la moral en relación con lo bueno o malo, esto es,
abarca ambos adjetivos calificativos, luego tampoco es sinónimo –el término
“moral- con “bueno”, lo correcto es decir que alguien es “moralmente bueno” o
“moralmente malo”.
También puede definirse a la
moral como un conjunto de normas aceptadas libre y conscientemente que
regulan el comportamiento humano. En este sentido se refiere a ideas
que tenemos acerca de lo bueno o lo malo y, de acuerdo con ellas, nos
comportamos de cierta manera, y también valoramos los actos de otros.
Según
el maestro Adolfo Sánchez Vázquez, profesor de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UNAM, transterrado Español: “La ética es la teoría o ciencia del
comportamiento moral de los hombres en sociedad. O sea, es ciencia de una forma
específica de conducta humana... Su objeto de estudio lo constituye un tipo de
actos humanos: los actos conscientes y voluntarios de los individuos que afectan
a otros, a determinados grupos sociales, o a la sociedad en su conjunto1.”
Algunos
autores o corrientes filosóficas definen a la Ética como una disciplina
normativa, considerando que no solamente estudia el comportamiento
moral, sino que al hacerlo establece un conjunto de reglas de conducta.
Nota
que la moral es objeto de estudio de la Ética; y no es lo mismo ser
objeto de estudio que ser la disciplina o ciencia que estudia a ese objeto, por
ejemplo: la Biología estudia a la vida, como manifestación de ciertos seres;
pero la biología NO es la vida; la Economía estudia los procesos de producción,
circulación o distribución y consumo de bienes; pero la Economía, como ciencia,
NO es un conjunto de bienes.
Tal
vez la confusión, comentada al principio, proviene de recurrir a la etimología
de los términos. Moral proviene del latín mor ó mores que
significa: “costumbre” o “costumbres” refiriéndose al conjunto de normas o
reglas adquiridas por hábito. Ética proviene del griego ethos, que
significa “modo de ser” o “carácter”, que puede considerarse “forma de vida”, y
entonces algunos los toman como sinónimos. Sin embargo, al igual que otros
términos, sus raíces etimológicas ya no nos dicen lo que actualmente
significan. Esto sucede también con la Psicología, etimológicamente proviene de
psique (alma o espíritu) y logos (tratado o estudio), pero
actualmente no significa eso, se trata de una ciencia que estudia el
comportamiento humano en relación con la mente o fenómenos de carácter mental.
No aceptaría un Psicólogo que su objeto de estudio sea el espíritu. Sería
interesante que buscaras términos cuyas raíces etimológicas ya no coinciden con
su significado actual.
Es
importante que te queden claras las definiciones de ética y de moral, pues a
partir de ellas analizarás y comprenderás mejor otros temas que se abordan en
esta asignatura y en la subsiguiente: Ética y valores II, que cursarás
en el segundo semestre.
La
Ética guarda una estrecha relación con algunas ciencias, entre ellas la
Sociología, la Historia, la Psicología y la Economía, tal como lo veremos en
seguida.
Puede
definirse a la Sociología como la ciencia que estudia a la
sociedad o los fenómenos sociales. Este término fue creado por Auguste Comte,
filósofo francés del siglo XIX (1838) considerado como iniciador del
positivismo. Según él se trata de “la ciencia de observación de los fenómenos
sociales”. Actualmente se utiliza para designar todo tipo de análisis, basado
en la observación o investigación documental, que tiene como finalidad explicar
determinados fenómenos sociales.
Si tomamos en cuenta que la moral
es un comportamiento eminentemente social, ligado a diversas
prácticas sociales, las normas y comportamientos morales se aprenden a partir
de nuestra convivencia social (en la familia, en la escuela, con los amigos,
etcétera); es evidente que para poder analizar y comprender algunos comportamientos
morales (que son objeto de estudio de la Ética), propios y de otras personas,
es necesario relacionarlos con algunos fenómenos y problemas sociales.
La Ética, pues, requiere tomar en cuenta las estructuras,
fenómenos y relaciones sociales a partir de las cuales se producen o
promueven ciertos valores morales que, a su vez, se traducen en comportamientos
y valoraciones morales, esto es, juicios de valor que emitimos acerca del
comportamiento nuestro y de otros, o de la sociedad en general. Recuerda que el
ser humano es un ser eminentemente social, no puede concebirse ni, menos aún,
comprenderse fuera de la sociedad. ¿Te podrías imaginar al ser humano, nacer y
crecer, fuera de la sociedad? o ¿Crees que podría aprender ciertas normas
morales sin convivir socialmente, esto es, solo sin que nadie influyera en
él?... Seguramente no.
La
Historia puede definirse como la ciencia que estudia los
diversos acontecimientos que han influido e influyen en el desarrollo de
la humanidad, no solamente los pasados sino también los actuales. Este
estudio incluye el registro de ellos (que algunos denominan historiografía) y
también el análisis de las posibles causas que los produjeron o producen así
como las posibles implicaciones de ellos.
Si
tomamos en cuenta que la moral depende, en parte, de cada época
histórica, esto es, del contexto histórico; resulta evidente
que, para analizar los comportamientos morales es necesario considerar esos
contextos, o circunstancias históricas. En cada época se establecen ciertas
normas y valores morales, de acuerdo con determinadas necesidades sociales y
concepciones que se tienen del ser humano.
Por
ejemplo, en la época antigua se consideraba a los ancianos como “gente sabia”
(dice un refrán popular que sabe más el diablo por viejo que por diablo), se
les consideraba también como los progenitores, quienes habían dado vida a los
miembros de las comunidades, de tal manera que se les tenía mucho respeto e
incluso veneración, por ello se habla en algunas culturas los “consejos de
ancianos”, los cuales impartían justicia y tomaban decisiones que afectaban a
todo el pueblo; a las mujeres se les consideraba como la “fuente de la vida”,
pues gracias a ellas todos habían nacido, por ello también se les respetaba y
hasta veneraban.
Evidentemente
en la época actual ese respeto hacia los ancianos y mujeres no llega a extremos
de veneración, tampoco se cree que solamente ellos puedan poseer conocimientos
o sabiduría para tomar decisiones, hay jóvenes que también los llegan a tener,
eso no depende de la edad biológica sino de la inteligencia y madurez mental.
En el caso de las mujeres, aunque se les sigue respetando ha habido cambios en
la concepción que se tienen de ellas, sin negar que para algunos representen
algo sagrado. En la Edad Media las normas, valores y comportamientos morales
estaban relacionados con las creencias religiosas de tipo católico; por lo
tanto, la bondad se asociaba con Dios y la maldad con el diablo. Al hacer esto
se confundían las normas morales con las normas religiosas, las cuales son
diferentes, como veremos más adelante. Así, los comportamientos considerados
moralmente malos se calificaban como pecaminosos.
Si
analizas cada época histórica, e incluso cada momento (años o décadas), notarás
que hay cambios en lo que se considera moralmente bueno o moralmente malo. Esto
lo puedes platicar con cualquier persona mayor (amigos o familiares) y verás
que ha habido cambios en las normas y comportamientos morales de hace unos
años, con respecto de los actuales. Por lo tanto, debes tener presente que
sería imposible analizar a la moral sin hacer referencia al momento histórico.
La
Psicología es otra ciencia con la cual se relaciona la Ética y
puede definirse como la ciencia que estudia diversos fenómenos y procesos de
carácter mental. Aunque hay diferentes corrientes o escuelas, concepciones
acerca de cómo estudiar esos fenómenos, todas coinciden en afirmar que los
comportamientos humanos están relacionados con los procesos mentales. Luego
entonces, los comportamientos morales también tienen relación con nuestros
pensamientos y situación mental, de esta forma como dijimos una persona con
problemas mentales no es considerada un “sujeto moral” pues no está consciente
de sus actos y en algunos casos carece de voluntad.
Piensa
en alguien con retrazo mental, o en un niño que todavía no tiene la madurez
mental para distinguir entre lo moralmente bueno o moralmente malo, no
tiene conciencia (no se da cuenta) de sus actos o posibles consecuencias de
ellos.
Por otra parte, el estudio de la
moral exige la reflexión seria y profunda sobre sus posibles causas, o sobre
los factores que están influyendo para que las personas crean que algo es
moralmente malo o bueno. Si hablamos de reflexión estamos hablando también de
habilidades y procesos mentales. La Psicología, pues, ayuda a que los
análisis que hacemos de la moral tomen en cuenta la relación de ella con la
situación mental o con la manera de pensar que tiene la gente. Por
ejemplo, cómo pueden influir los medios de comunicación en nuestras creencia o
ideas acerca de lo considerado moralmente bueno o malo; o, cómo influyen
ciertas experiencias, personales o sociales, en nuestras ideas acerca de los
valores y normas morales. No puede estudiarse o analizarse a la moral sin tomar
en cuenta los factores psicológicos que influyen en los comportamientos
morales.
Otra
ciencia con la cual se relaciona la Ética es la Economía. La
palabra economía proviene del griego OIKONOMIA; oikos: casa, nomo
ley; correcta administración de los bienes de la casa. Notarás que esta
definición etimológica (basada en las raíces de la palabra) ya no explica el
uso actual del término (recuerda lo comentado acerca del significado
etimológico de los términos: ética y moral, al inicio de este tema).
Puede
definirse a la Economía como la ciencia que estudia la manera cómo el
individuo y la sociedad utilizan y producen sus recursos para obtener bienes y
servicios; así como distribuirlos para su consumo presente o futuro entre
las personas que conforman la sociedad. La Economía es una ciencia social; este
carácter le impone su referencia al ser humano, que es el principio y el fin
del proceso económico. El principio porque –el ser humano se concibe como
creador de riqueza, mediante el aporte de su trabajo al proceso de producción;
y el fin porque el ser humano se considera el destinatario final de los bienes
y servicios producidos.
Indiscutiblemente
las relaciones económicas, derivadas del modo de producción, concebido como la
manera en que se organizan las actividades económicas en determinadas
sociedades, originan a su vez ciertas formas de relaciones sociales que influyen
en nuestras concepciones acerca de la naturaleza de la sociedad y
del propio ser humano, de cómo debe ser y comportarse el ser humano,
esto influye también en los valores, normas y comportamientos morales
considerados idóneos.
Así,
en el modo de producción esclavista no se considera a la esclavitud como algo
moralmente malo; en el feudalismo –modo de producción practicado en la edad
media- la nobleza y, especialmente los reyes, avalados por la iglesia católica,
inculcaban respeto y obediencia de los súbditos hacia los nobles; la obediencia
y sumisión eran valoradas como virtudes morales.
En
la época moderna, con el surgimiento y desarrollo del capitalismo esas
“virtudes” se consideraron no válidas, los gobernantes no pueden tener una
autoridad absoluta en los diferentes comportamientos humanos, se plantea la
“igualdad” de todos los seres humanos y una forma de gobierno democrática, esto
significa que cualquier ciudadano podría aspirar a ser gobernante y podía
elegir quién lo gobernara. En la tercera unidad se abordará más ampliamente el
tema de la democracia y otras cuestiones relacionadas con ella.
Por
otra parte, es necesario considerar que la situación económica de alguien puede
influir en su conducta moral y de otro tipo; o bien, que alguien por ambición
de bienes económicos cometa actos considerados moralmente malos, por ejemplo,
prostituirse o robar o secuestrar o matar.
De
acuerdo con lo expresado: el estudio de la moral, que realiza la Ética
como ciencia, requiere necesariamente tomar en cuenta los factores
económicos que influyen en los comportamientos morales y, además, en todas
las actividades o prácticas económicas que realiza el ser humano entran en
juego determinados valores morales. Por ejemplo, aprovecharse de la situación
económica de alguien para perjudicarlo, explotarlo o aprovecharse de sus
necesidades para abusar de esa persona.
La
Filosofía es una disciplina con la cual la Ética tiene
relaciones estrechas e importantes. Históricamente, desde la época de Sócrates
hasta nuestros días, la Filosofía se ha preocupado por el ser humano y todo lo
relacionado con él; problemas como: ¿qué es la virtud?, ¿qué es la bondad?,
¿qué es la maldad?, ¿qué es la belleza?, ¿qué es la valentía?, ¿por qué debo
obedecer o acatar las leyes?
Estas
y otras interrogantes tienen un carácter eminentemente filosófico, son
preguntas que no se hacen las ciencias por diversas razones, aunque ciertamente
algunos científicos se las pueden plantear, pero no mientras están investigando
algo. ¿Te imaginas a un biólogo haciéndose estas preguntas mientras observa
algún cultivo de bacterias? o ¿a un doctor cuando está haciendo una operación?,
por supuesto que no. Estas preguntas surgen cuando una persona reflexiona
profunda y rigurosamente sobre aspectos que inquietan y preocupan a todos los
seres humanos; pero sobre los cuales no puede haber una experimentación. Cada
una de las ciencias tiene su objeto material de estudio delimitado, la
Filosofía no tiene propiamente límites, puede ocuparse de una diversidad de
fenómenos y problemas, incluso abordados por otras ciencias, por ello se dice
que la Filosofía busca un saber general, no particular, y por ello
también recurre a abstracciones más profundas que las científicas –una
abstracción puede entenderse como un distanciamiento de la realidad o una
reflexión profunda que trata de ir más allá de lo evidente, esto es, de lo que
cualquiera puede percibir-.
La
realidad no es nada más lo que percibimos, lo tangible, en ocasiones lo que
vemos no es real propiamente. En otras lo importante no es lo que vemos, sino
lo que está más allá de lo percibido. Todo esto y más lo estudiarás en la
materia de Filosofía.
El
análisis Ético, si bien se apoya en las ciencias, también exige una reflexión
filosófica sobre la moral, puesto que algunos comportamientos y problemas
morales no se relacionan propiamente con fenómenos políticos, sociales,
históricos, psicológicos, antropológicos o de cualquier otro tipo científico,
sino con algunas concepciones filosóficas acerca del mundo, la naturaleza, y la
sociedad. Esto permite una visión y análisis más abarcativos en amplitud y
profundidad.
La
Filosofía, apoya a la Ética en algunos análisis de la moral, en los cuales no
basta el apoyo de las ciencias, requieren de abstracciones, conceptos, e
incluso métodos de tipo filosófico. Por ello algunos definen a la Ética como:
ciencia o disciplina filosófica que estudia a la moral, o que tiene como objeto
de estudio a la moral.
La
Ética también se relaciona con otra disciplina filosófica llamada Estética,
la cual puede definirse como: la disciplina filosófica que estudia el arte y la
belleza, aunque actualmente tendríamos que extender su objeto de estudio a
algunas expresiones estéticas que no son precisamente artísticas, por ejemplo:
el diseño industrial, el diseño gráfico, el video, y algunos fenómenos
naturales.
Filósofos
como Platón y los Tlamatinime, sabios y maestros en las culturas prehispánicas,
que también pueden considerarse filósofos, asociaban la bondad con la belleza y
la maldad con la fealdad.
De
hecho esto se puede percibir en cuentos infantiles, en telenovelas y películas.
Habrás notado que los personajes moralmente buenos casi siempre son bellos o
bellas y, por el contrario, la fealdad es propia de los malos o malas,
moralmente hablando. En pláticas habrás escuchado referirse a alguien como una
“bella persona” refiriéndose a alguien moralmente bueno o buena. En ocasiones las
mamás se refieren a los niños como “feos” cuando “se portan mal” o hacen algo
indebido, por el contrario, decirle al niño o niña “qué bonita (o)” cuando se
porta “bien” o hace algo adecuado. Se trata de adjetivos calificativos en los
cuales se relaciona directamente a lo “moralmente bueno” con lo bello y lo
considerado moralmente malo “con lo feo”, esto lo puedes notar hasta en las
caricaturas. Por supuesto que son expresiones, en ocasiones, sin fundamentos.
La
Epistemología también se relaciona con la Ética y la apoya
para analizar o estudiar a la moral. La Epistemología es la disciplina
filosófica que estudia el conocimiento y una de las características del
comportamiento moral, para ser considerado como tal, es que el sujeto esté consciente
y sepa lo que está haciendo.
Si
alguien hace daño a otra persona sin darse cuenta, sin conocer las
consecuencias de su acto o sin intención de ello, no lo podemos juzgar
moralmente, es por eso que en ocasiones justificamos algunos actos argumentando
que “no sabíamos”.
La Ética toma en cuenta este
aspecto y se considera uno de los elementos del acto moral, esto es: el conocimiento
de lo que hacemos y de sus posibles consecuencias. Por ejemplo, si alguien
le da un medicamento a una persona, sin tener conocimiento, de que ello le
puede dañar, o llegar a matar, no podemos decir que sea moralmente malo, esto
lo toman en cuenta incluso en Derecho penal, aunque haya un castigo éste es
menos fuerte, pues es un delito imprudencial.
Según
Platón la maldad es producto de la ignorancia y el sabio no puede cometer
maldad, pues ello demostraría que no lo es; se supone que un sabio piensa
profundamente antes de actuar o tomar una decisión.
La
Epistemología también se relaciona con la Ética en la medida en que le permite
identificar aquellos fenómenos de carácter moral que pueden y deben ser
analizados “científicamente” y aquellos aspectos de la moral que no pueden
serlo, o sobre los cuales no podemos tener certeza. Por ejemplo: ¿por qué
algunos seres humanos llegan a cometer tantas maldades?, o ¿el ser humano es
malo o bueno por naturaleza?, o ¿hasta dónde influyen las estructuras sociales
en la enseñanza de los valores morales?
Hasta
ahora nadie puede afirmar categóricamente que el ser humano sea bueno o malo
por naturaleza, hay diversas opiniones al respecto, no se puede demostrar ni lo
uno ni lo otro.
La
Ontología es otra disciplina filosófica que se relaciona con la Ética.
La Ontología estudia el Ser, analiza las propiedades de los entes trata
cuestiones relacionadas con la existencia, las causas, las características que
hacen que los seres sean lo que son y no otra cosa, lo que tienen en común
y aquello que los diferencia; la potencia, entendida como posibilidades
de los diferentes seres, y el acto, esto es, cuando la potencia se ha
realizado; por ejemplo, un niño es un hombre en potencia, cuando llega
realmente a ser hombre se convierte en acto, una flor puede ser la potencia o
posibilidad de ser un fruto. Entre los problemas que aborda la ontología se
encuentran ¿qué es la realidad?, ¿qué hace que una cosa sea lo que es?, ¿cuál
es la esencia, aquello que si se modifica hace cambiar al ser de las cosas? y
¿qué es aquello que si se modifica no altera al ser de algo, esto es, el
accidente?
Trasladadas
al ámbito de la moral estos problemas podrían traducirse en las siguientes
preguntas: ¿qué hace que un acto moral sea realmente moral?, en otras palabras
¿que diferencia a los comportamientos morales de otro tipo de comportamientos?,
¿cuál es la esencia de la moral?, ¿cómo saber si un acto moral realmente lo
es?, ¿qué elementos de la moral pueden cambiarse sin que afecte al acto moral?
Recuerda
que cuando nos referimos a la moral nos estamos refiriendo tanto a lo
moralmente bueno como malo, moral no es sinónimo de bondad; así como estético
no es sinónimo de bello; ni tampoco ser es sinónimo de existencia.
Evidentemente
la moral es parte de nuestra “forma o manera de ser”; pero
no es totalmente nuestro ser. Alguien puede reprochar la forma de ser de
otra persona, o de sí mismo, pero no puede hacerlo de su ser, como tal. Puede
ocurrir que a algunos no les guste “nuestra forma de ser” y tolerarnos, pero si
no les gusta nuestro ser, entonces se trata de un rechazo total.
La
Axiología puede definirse como la disciplina filosófica, o teoría,
que estudia los valores y tiene íntimas relaciones con la Ética. Desde
la época socrática ha sido una preocupación constante definir ¿Qué son los
valores?, ¿Por qué son tan importantes para el ser humano? sin embargo, el
surgimiento de esta disciplina filosófica en realidad es reciente, siglo XVIII.
El
comportamiento moral conlleva ciertos valores morales, de hecho uno de los temas centrales de la
Ética es el de los valores morales y el de la valoración moral.
La Ética, para efectuar sus análisis o estudios de la moral, exige tomar en
cuenta el problema de los valores en general y de los valores morales en
particular. Tal vez hayas escuchado la frase: “fulano o fulana no tiene
valores” y con ello se refieren a que su comportamiento moral no es el adecuado.
En realidad esto es un error, pues todos los seres humanos tenemos valores
(buenos, malos o regulares) adecuados o inadecuados, reales o ficticios, pero
los tenemos.
Cuando
hablamos de valores morales nos referimos a determinados comportamientos
en los cuales entran en juego la bondad o la maldad, de acuerdo a ciertos parámetros
históricos y culturales. Sería imposible hablar de moral o de Ética sin
aludir –hacer referencia- a los valores morales, pues son precisamente éstos
los que se expresan en los comportamientos morales. Dadas las estrechas
relaciones entre la Axiología y la Ética, la segunda unidad de esta materia
está dedicada a la Axiología. En este momento lo importante es señalar la
relación de esta disciplina filosófica con la Ética y debe quedarte claro que: todo
análisis de la moral requiere tomar en cuenta los valores morales y el papel
que juegan en los comportamientos humanos.
Al
igual que otras disciplinas y ciencias, la Ética puede tener un enfoque
normativo y un enfoque científico.
El
enfoque normativo, concibe a la Ética como una disciplina que
establece normas o reglas de conducta moral, esto es, de cómo debe
comportarse moralmente el ser humano. Los presupuestos de esta perspectiva
teórica se relacionan con la idea de que al analizar el comportamiento moral,
uno puede percatarse de lo bueno o malo de ciertos comportamientos y, al
hacerlo, comportarse de una mejor manera.
Ciertamente,
si al estudiar los fenómenos químicos, aprendes las propiedades dañinas de
algunas sustancias, es muy probable que trates de evitar tener contacto con
ellas o hacerlo con mucho cuidado; por ejemplo, ácidos que pueden quemarte la
piel, obviamente tu conocimiento acerca de ellos te ayuda a ser más precavido
en su manejo. De la misma manera, hay quienes afirman que el análisis o estudio
de la moral –que hace la Ética- nos permite ser moralmente buenos y evitar
comportamientos considerados moralmente malos. El conocimiento que
adquirimos sobre algo –piensan los simpatizantes de este enfoque normativo- nos
obliga a adoptar normas de comportamiento moralmente buenas, puesto que
reflexionamos y nos damos cuenta de lo perjudicial o dañino de los
comportamientos considerados moralmente malos, con lo cual la Ética se
convierte en una reguladora de la moral.
El
enfoque científico considera que la Ética no puede imponer reglas o
normas de conducta, no es su función. Su papel -dicen los
simpatizantes de esta perspectiva- es analizar o describir las características
de la moral, identificar los factores que influyen
en el comportamiento moral, aplicar diversos métodos y
procedimientos para comprender el por qué de algunos
comportamientos morales, sus posibles causas y consecuencias en la vida
y desarrollo del ser humano; las relaciones de la moral con los diversos
ámbitos (por ejemplo, económico, social, político, afectivo, etcétera) de
la vida humana.
Los
seguidores de esta perspectiva suponen que el estudio de la Ética no hace a los
seres humanos más buenos moralmente. Al igual que otras ciencias, el
comportamiento humano se origina a partir de las prácticas sociales en las
cuales el sujeto se desarrolla, esto es, de las circunstancias materiales de su
existencia, o de sus propias inclinaciones. Así como la Química no obliga a que
evitemos el contacto con los ácidos, la Ética no obliga a comportarnos
moralmente bien, ello depende otro tipo de reflexión, es decir, de
nuestra propia voluntad, se trata de una decisión personal. Las ciencias no
norman –imponen reglas o normas- nuestras actitudes y comportamientos, eso sí,
pueden influir para que actuemos de una manera u otra, pero no regulan la
conducta humana.
Como notarás, cada uno de los
enfoques tiene sus propias razones y representan dos perspectivas diferentes,
no necesariamente contradictorias. Desde el punto de vista normativo,
el estudio de la Ética puede ayudar al ser humano a comportarse mejor
moralmente, a reflexionar sobre sus actos morales. La perspectiva
científica nos permite analizar a la moral de una manera sistemática,
metódica y rigurosa, profundizar lo más posible en los diversos factores que
influyen el comportamiento y los valores morales.